Miriam Maldonado Romero Maestría Psicoterapia Gestalt Primer semestre En ese ejercicio viví y experimenté diversas emociones y me di cuenta de que mis demonios se han ido transformando. En la primera parte al estar trayendo al presente a mis demonios, estaba segura que el demonio que se presentaría sería el enojo, pero no fue así, el demonio que afloró esta vez fue la indiferencia, la burla, el reto, la prepotencia. Al intentar ponerles voz me di cuenta que no todos tenían voz, la burla podía reírse ocasionalmente, pero los demás eran muy callados, no tenían voz solo tenían cuerpo, ahí si pude sentirlos vívidamente, ellos se mantenían a la expectativa, no querían interactuar con los demás, estaban lejos, pero se burlaban a veces, otras cuando alguien se acercaba, tomaban la cercanía como un reto, se mostraban hostiles y prepotentes, pero en general era muy distante, solo observaba, no se comprometían ni le daba curiosidad el dolor o sufrimiento que algunos de ellos...