lunes 31 de diciembre de 2012

Centro de Estudios e Investigación Guestálticos

El Centro de Estudios e Investigación Guestálticos en la ciudad de Xalapa, Ver. y en Villahermosa, Tab. tiene 20años formando Psicoterapeutas y Educadores Humanistas en la corriente Gestalt.

El CESIGUE ofrecé además servicios especializados de psicoterapia a precios accesibles en estas dos ciudades a través de sus clínicas "Yoloma Servicios de Psicoterapia Gestalt Especializada"

Para mayor información acerca del CESIGUE puedes hacer clic en el título de este artículo.

Nota: Los articulos y opiniones publicados aquí son responsabilidad de los autores y no forzosamente forman parte de la ideología del CEsIGue

miércoles 14 de marzo de 2012

Cita del día

La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos. Lao-Tse

martes 13 de marzo de 2012

Ese ser llamado… niño. Poemario


La gente no me trata como niño sino como su igual,
No creen que sea una personita que tome sus
decisiones y se atreven a expresar:
No existes por lo que eres,
Si no lo que puedas llegar a lograr.
Es increíble que los adultos, formulen toda mi vida,
Desde cómo voy a ser, hasta qué estudiaré.

Si pudiera expresar lo que pienso de ti como adulto,
Seguramente te diría:

Tu que has olvidado que alguna vez fuiste niño,
Ahora me miras distante, soy un extraño para ti,
¡Oh pobre adulto de infancia olvidada!

Tu que has perdido la capacidad de comunicarte
Sin necesidad de usar palabras,
Y más importante aún, la imaginación,
Qué tristeza me causa al pensar
Que al llegar a la edad adulta
Todo hayas logrado olvidar.
No conservaste el recuerdo de tu niñez,
Ese niño que igual jugaba con tierra,
Imaginando grandes aventuras,
Que sus amigos eran una mariposa, un grillo, una hormiga.

Lejos de olvidar, hay que recordar que solo
comprenderemos a nuestros niños,
Si miramos hacia atrás y conectamos con la infancia,
Donde había dicha y felicidad.

Sofia Piedra Madrigal
Ese ser llamado… niño. Poemario
Maestría en Psicoterapia Infantil Gestalt
Generación 2003-2005
Villahermosa, Tabasco

Cita del día

Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento. Abraham Lincoln

viernes 9 de marzo de 2012

Cita del día

Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes. Lao-Tse

martes 6 de marzo de 2012

Cita del día

Es difícil hacer a un hombre miserable mientras sienta que es digno de sí mismo. Abraham Lincoln

lunes 5 de marzo de 2012

Cita del día

Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe. Lao-Tse

miércoles 29 de febrero de 2012

Cita del día

Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias. Abraham Lincoln

martes 28 de febrero de 2012

SUPERAR LA ENVIDIA


La envidia es una emoción que todos hemos sentido en alguna que otra ocasión. Sentir envidia no tiene por qué ser negativo, pues ante esta emoción se nos presenta una oportunidad de crecimiento personal y de mejora de nuestra autoestima.
Cuenta la leyenda que una serpiente vio a una luciérnaga y la empezó a perseguir. Esta huía con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir. Huyó un día, y la serpiente no desistió; dos días, y la víbora seguía tras ella. En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacer tres preguntas?
- No acostumbro, pero como te voy a devorar, pregunta- respondió la serpiente.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimentaría?- preguntó la luciérnaga.
- No.
- ¿Te hice algún daño?
- No.
- Entonces, ¿por qué quieres devorarme?
- Porque no soporto verte brillar.
La palabra envidia proviene del latín “invidere”: mirar con malos ojos. Todos la reconocemos. Nadie es ajeno a ella. Cuando nos miramos en el espejo de la envidia siempre nos parece que los demás tienen, o son más que nosotros y nos sentimos frustrados.
Decía Ovidio: “La envidia hace parecer más abundantes las mieses de los campos ajenos y más rico en leche el rebaño del vecino”.
Nos hace desear no ser quienes somos y que el otro no sea quien es o no tenga lo que tiene. ¿Cómo detectamos la envidia? Es un dolor concebido en el pecho o una especie de encogimiento del espíritu debido al bien y a la prosperidad de otro. En este encogimiento hay una herida que produce dolor y tristeza.
UN ESPEJO DEFORMANTE
La envidia se asienta en la inseguridad causada por el desconocimiento del propio potencial y cualidades. Al no conocernos, no nos valoramos y construimos una autoestima deficiente. Esta falta de confianza nos mueve a compararnos constantemente con los demás. Y siempre habrá alguien más alto, más rápido, más inteligente, más culto más bondadoso y con más dones que nosotros. El espejo de la envidia siempre nos muestra nuestra incapacidad.
Una cosa es sentir envidia y otra permitir que la envidia dirija nuestra vida. Cuando no aprendemos a canalizar la envidia de forma ecológica e inteligente, la envidia se convierte en contaminante y destructiva. No sólo para los demás sino, y muy especialmente, para nosotros mismos.
¿Cuándo aparece la envidia? Cuando otra persona sobresale y se cree que no se lo merece, cuando se siente amenazado su estatus.
El envidioso siempre lleva una máscara puesta porque socialmente, la envidia no está bien vista y mostrarla sería motivo de vergüenza. Así, finge y reprime la ira, la indignación y la frustración que le provocan los éxitos y bienes conseguidos por el otro. El descontento y su propia infelicidad son sus consecuencias.
La energía de la envidia intenta destruir a la persona envidiada minimizando sus logros, minando su prestigio, contaminando en forma de rumores, murmuración o medias verdades, mintiendo o menospreciando al otro. La envidia se convierte patológica cuando desaparece cualquier forma de generosidad y aflora la insatisfacción y la amargura; cuando uno deja de sentir alegría por las cosas buenas y siente una “alegría insana” por los males que afligen al otro.
COMO RECICLAR LA EMOCIÓN.
- Dar nombre a la emoción, para ésto se requiere valor y honestidad y es el primer paso para gestionar la envidia creativa.
- Traducir la envidia: ¿Qué me dice la envidia acerca de cómo me relaciono conmigo mismo? ¿Qué me dice acerca de cómo me relaciono con los demás? ¿Qué me dice sobre mi proyecto de vida?
Cuando hayas identificado las informaciones de la envidia, elige tres puntos de trabajo. Por ejemplo, “mejorar mi autoconocimiento y detectar diez puntos fuertes”, “mejorar la conducta generosa reconociendo y expresando a diario lo que me agrada de los demás y de mí” y “dejar de compararme constantemente con los demás”.
Finalmente debes diseñar un plan con objetivos concretos para trabajar las líneas de mejora detectadas.
Centrarse en el crecimiento personal es más laborioso y lento que otras medidas, pero este trabajo de autoconocimiento irá repercutiendo progresivamente en la mejora de la autoestima. Centrarte en tu propia mejora personal. Si inviertes la energía emocional e intelectual en el cumplimiento de tu proyecto de vida y en la mejora de tu mundo, no dejarás espacio, ni tiempo, ni energía disponible para la construcción de la envidia. Porque toda la energía que se dirige a crear no se dirige a destruir. Elegir está en tus manos.

Adaptación del artículo del mismo nombre de la Revista Mente Sana. No 19 realizada por: Mtra. Elide Bermúdez Betancourt del CESIGUE, Xalapa, Veracruz

Cita del día

El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla. Lao-Tse