Un gran erudito y practicante religioso de la India, Shantideva, observó una vez que, así como no tenemos ninguna esperanza de hallar cuero suficiente para cubrir la tierra entera, de modo que jamás nos pinchásemos los pies con una espina, tampoco tenemos en realidad la menor necesidad de hacer tal cosa. Tal como añadió este sabio, bastaría con hallar cuero suficiente para cubrirnos las plantas de los pies. Dicho de otro modo, así como no siempre podemos transformar nuestra situación externa de modo que se nos adapte mejor, sí que podemos cambiar nuestra actitud. Dalai Lama (2000): El arte de vivir en el nuevo milenio. Barcelona: Grijalbo
Eduardo Carlos Juárez López Alumno Estudiante de Maestría en Psicoterapia Gestalt Darme cuenta Considero que es la habilidad básica de cualquier proceso terapéutico. Es algo que he estado trabajando desde mi primera sesión de terapia Gestalt en 2005. Desde entonces hasta ahora me doy cuenta del gran avance que he tenido y seguiré teniendo. Me doy cuenta de mi voz: es grave, varonil y le gusta mucho a las personas. Suele ser dura cuando quiero imponer mi razón sobre los demás. Su ritmo es fuerte. También sé sensibilizarla si la situación la amerita. Sé que le pongo adornos según la situación, la hago más grave cuando estoy con una chica que me agrada y hago cierta inflexión cuando quiero llamar la atención de un grupo de personas. Mi mirada es de una persona necesitada de cariño, trato de camuflar mi vacío interno y mi poca auto aceptación seduciendo a los demás con mi carácter atento y amable. Mi tacto es gentil sin embargo cuando me enojo mis ojos y mi mirada se vuelve...
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