Las técnicas usadas por los psiquiatras occidentales están, salvo pocas excepciones, situadas en el mismo plano científico que las técnicas usadas por los curanderos. El término mismo [enfermedad mental] no tiene sentido, es un error semántico. Ambas palabras no pueden ir juntas… no puedes tener una enfermedad mental, más de lo que puedas tener un idea púrpura o un espacio sabio… La mente realmente no puede ponerse enferma más de lo que el intelecto pueda tener un absceso. Más aún, la idea de que las "enfermedades" mentales son realmente enfermedades cerebrales crea una extraña categoría de "enfermedades" las cuales tienen, por definición, una causa desconocida. El cuerpo y la conducta se ven entrelazados en esta confusión hasta no poder distinguirse más. Es necesario volver a los principios básicos: una enfermedad es algo que tú tienes, la conducta es algo que tú haces. E. Fuller Torrey, investigador psiquiátrico
Eduardo Carlos Juárez López Alumno Estudiante de Maestría en Psicoterapia Gestalt Darme cuenta Considero que es la habilidad básica de cualquier proceso terapéutico. Es algo que he estado trabajando desde mi primera sesión de terapia Gestalt en 2005. Desde entonces hasta ahora me doy cuenta del gran avance que he tenido y seguiré teniendo. Me doy cuenta de mi voz: es grave, varonil y le gusta mucho a las personas. Suele ser dura cuando quiero imponer mi razón sobre los demás. Su ritmo es fuerte. También sé sensibilizarla si la situación la amerita. Sé que le pongo adornos según la situación, la hago más grave cuando estoy con una chica que me agrada y hago cierta inflexión cuando quiero llamar la atención de un grupo de personas. Mi mirada es de una persona necesitada de cariño, trato de camuflar mi vacío interno y mi poca auto aceptación seduciendo a los demás con mi carácter atento y amable. Mi tacto es gentil sin embargo cuando me enojo mis ojos y mi mirada se vuelve...
Comentarios
Publicar un comentario