Por Jessica Dector Vázquez Egresada de la Maestría en Psicoterapia Infantil Gestalt CESIGUE, Xalapa, Veracruz Era mayo hace un año, las cosas muy parecidas a como son ahora, el calor y las lluvias acompañaban dichos y creencias populares. En la ciudad donde vivo solían reunirse un grupo de mujeres jóvenes, quizá alrededor de los 30 o 35 años, casi todas casadas por lo que entiendo, y algunas ya con hijos. Yo sabía de esa reunión porque llegaban cada mes al restaurant donde yo trabajaba, me parecían personajes muy llamativos, todas bien arregladas, a la moda, sonrientes, con un pícaro sentido del humor, hacían bromas de todo tipo, también hablaban del trabajo, por lo que me fui dando cuenta que todas ellas habían estudiado y tenían un trabajo bien remunerado, eran mujeres atractivas, y no sólo lo digo yo, sino lo confirmaba al ver a mis compañeros codearse entre ellos cuando las veían entrar, de tanto en tanto compartían una sonrisa coqueta, pero que yo supiera, nada más. ...