El rango de la capacidad de relacionarse entre los seres humanos es mucho más amplio de lo que jamás hubieran imaginado. Empecemos por quienes están hasta abajo en la escala humana. Se trata de las personas completamente locas que tienen que ser encerradas y aisladas, o de los criminales que no son tan distintos de los anteriores. Ambos tipos de persona se encuentran completamente encerrados en sí mismos y viven un aislamiento tanto externo como interno, pues difícilmente se pueden relacionar con otros seres humanos. Pero en la medida en que están vivos, tienen que continuar relacionándose de alguna manera. Así que se relacionan con los aspectos externos de la vida, con las cosas, con su medio ambiente, aunque sea de la manera más negativa, con la comida, con ciertas funciones orgánicas de su cuerpo, y tal vez también con ciertas ideas, el arte o la naturaleza. Sería muy útil, amigos míos, que miráramos la vida y a la gente desde este punto de vista. Meditar sobre este asun...