Guadalupe Amescua V. Directora del CESIGUE Sabemos, con tristeza, que el problema de las adicciones va creciendo y creciendo en nuestro país y en el mundo. No sólo del consumo de sustancias, sino de la adicción a juegos, sexo, compras, internet, trabajo. Tal auge se ha vuelto una forma de vida, un estilo que ya casi se ve como normal, como una forma de ser y de estar en nuestro mundo y de relacionarnos con otros. Al hablar de una forma de ser, de un estilo de percibirse a uno mismo y al mundo, y de relacionarse estamos definiendo el carácter. Por otro lado, el discurso se dirige al adolescente con adicciones: él es el adicto, el chico problema, los que consumen, los que están en riesgo, y por lo tanto, las acciones tanto de prevención como de atención se dirigen básicamente a los chicos, dejando fuera a los padres. Intervenir en adicciones entonces, va más allá de ver la dependencia a una sustancia o actividad, es importante entender que se ha vuelto ya un estilo de s...