Eduardo Carlos Juárez López Estudiante Maestría en Psicoterapia Gestalt Coincido con el autor, los mejores recuerdos de mi adolescencia son en lo que burlaba la autoridad para saltarme normas. Al principio al recordar esa etapa de mi vida pensé que era un niño bueno bien portado y así era, lo que me di cuenta después es mi sutil manera de manipular. Cuando necesitaba salir de la secundaria porque se me había olvidado algún libro o tarea iba a la oficina del director y lo convencía de que me dejara regresar a mi casa pues necesitaba una cuerda de repuesto para mi ensayo con el grupo de violines. Era muy divertido hacer esto, sin embargo, ahora me doy cuenta que es la forma en que manipulo el mundo. Es peculiar porque parece que todo estuviera bien, en orden y pedido de buena forma sin embargo esconde una tremenda falta de respeto. Me gusta la propuesta del autor en hacer partícipe al joven en la construcción de sus reglas. Una regla jamás será respetada si no se le involu...