Cuando las personas sueñan, experimentan cambios importantes en su organismo, como aumento en la presión arterial, respiración agitada, secreción del ácido (en las personas con úlcera gástrica), erecciones en los hombres, y así por el estilo. Los registros electroencefalográficos muestran una actividad de bajo voltaje, con ondas apenas mejores que las alfa. Sin embargo, la corteza visual del cerebro tiene una actividad eléctrica más intensa que durante la vida consciente. Por eso, cuando las personas sueñan, mueven rápidamente sus ojos. Aunque los músculos de la cabeza y el cuello se relajan, no disminuye tanto el tono muscular de otras partes del cuerpo. En ocasiones, las personas que están soñando experimentan fuertes sacudidas en sus extremidades. Las emociones juegan un importante papel en la producción de los sueños. Según Simonov, los ruidos neuronales que generan las emociones continúan mientras estamos dormidos, también se desconectan nuestros principales sentidos, por l...