Shostrom, E . Eugenia se está yendo a la escuela con una chaqueta muy ligera y la mañana está bastante fría. Ante la situación su madre le pide que se ponga el abrigo. “Esa chaqueta es demasiado ligera” le dice. De inmediato, la adolescente replica: “no tengo ningunas ganas de ponerme un abrigo”. Y el adulto contestará: “Soy tu madre y harás lo que yo digo. Te pondrás un abrigo.” Y Eugenia le dirá terminantemente: “para nada.” Con esto tienen para convertirse en enemigos mortales. Si la madre gana, la adolescente se enojará, vociferará, se irá a su clase furiosa con todos los adultos y posiblemente pensando en la forma en que puede vengarse de toda su familia y de todos los adultos de escuela. Es posible que se haya puesto el abrigo, pero sólo tres cuadras. Si, por el contrario, la adolescente es la que gana esta guerra no declarada, la que estará furiosa será la madre. Es muy posible que se pelee con su marido por no haber obligado a su hija a portarse bien y se dedicará a p...