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Mostrando las entradas con la etiqueta Aceptación

¿Por qué mi comportamiento afecta a los demás?

En tiempos de encierro por COVID19 Escribir sobre este tema es algo de lo que pocos hablamos y muchos vivimos, en esta cuarentena por el COViD19 puede intensificarse; es interesante ser consciente de cómo estamos a nivel emocional y al mismo tiempo es aventurado descifrar cómo me ven los demás al comportarme estando en algún nivel emocional sobresaliente: antes, durante o después de un conflicto con las personas. Si eres observador puedes detectar si estás enojado, triste, desesperado, frustrado, etc.; sin embargo, lo que puede llegar hacer complicado, es darse cuenta que la persona con la que estamos discutiendo o relacionándonos no es el problema, ya que eres tú quien produce las emociones en sí mismo, esas son tuyas, los que te rodean no te obligan a sentir ni actuar como lo haces y, por lo tanto, las conductas son responsabilidad de cada quien; deslindando al otro de la decisión que tomes al conducirte con los demás.   Si nos detenemos a explorar y nos preguntamos qué es lo que...

La capacidad de relacionarse depende del nivel de conciencia

El rango de la capacidad de relacionarse entre los seres humanos es mucho más amplio de lo que jamás hubieran imaginado.  Empecemos por quienes están hasta abajo en la escala humana. Se trata de las personas completamente locas que tienen que ser encerradas y aisladas, o de los criminales que no son tan distintos de los anteriores. Ambos tipos de persona se encuentran completamente encerrados en sí mismos y viven un aislamiento tanto externo como interno, pues difícilmente se pueden relacionar con otros seres humanos. Pero en la medida en que están vivos, tienen que continuar relacionándose de alguna manera. Así que se relacionan con los aspectos externos de la vida, con las cosas, con su medio ambiente, aunque sea de la manera más negativa, con la comida, con ciertas funciones orgánicas de su cuerpo, y tal vez también con ciertas ideas, el arte o la naturaleza. Sería muy útil, amigos míos, que miráramos la vida y a la gente desde este punto de vista. Meditar sobre este asun...

Yo aprendo a utilizar mis cualidades y mis defectos.

   ¿Alguna vez te has puesto a pensar si esos defectos que ves en los amigos, en los padres, en tu pareja, son realmente tan malos y si las cualidades que reconoces en ti o en los demás son de veras tan buenos?    ¿Cómo sabemos qué tan bueno es lo bueno y qué tan malo es lo malo? ¿Es bueno para quién y malo para quién? Las personas que son muy ordenadas en sus cosas, con frecuencia se enojan y molestan con los que no siguen su orden, y tienen dificultades para disfrutar en ambientes con desorden. Ser ordenado, entonces, puede ser bueno para ellas en unas circunstancias y malo en otras y puede llegar a ser molesto o pésimo para los que están a su alrededor.    Resulta, que hay algo de malo en lo bueno. Cuando las “cualidades” se exageran pueden limitarnos o lastimar a los demás. ¿Habrá también algo de bueno en lo malo? Podemos pensar que fulano tiene el defecto de ser gritón, pero ser gritón es muy útil para exigir lo que nos corresponde y evitar ...
Etiquetas Angela Tormo “No digo que no debamos amar a los padres, porque también se puede amar a personas que nos han perjudicado sin querer. Hay padres a los que en realidad no se puede amar y otros bastante amables, aunque hayan cometido muchas equivocaciones”. (Erich Fromm) A veces los niños tienen conductas indolentes, sucias, agresivas… pero llamarles vago, guarro o pegón no contribuirá a erradicar ese comportamiento, sino todo lo contrario. Mientras se conserve la etiqueta de esa incapacidad, se tiene una disculpa hecha a medida para evitar el esfuerzo. Se mantendrán en ella pues pensarán: “si creen que soy un vago ¿para qué me voy a esforzar?” esto es la profecía autocumplida. El concepto que los padres tienen de sus hijos es captado rápidamente por estos y condicionará sus sentimientos personales y su conducta. Las etiquetas son muy fáciles de poner pero muy difíciles de quitar. En la familia se refuerza muy poco el comportamiento adecuado de los niños y se presta at...

Intimidad (II)

Juan Carlos Kreimer Difícil amar a oscuras Al casarnos, muchos repetimos, como contrato de incondicionalidad matrimonial, eso de “te acepto para lo mejor o lo peor, en la riqueza y en la pobreza, en la salud o en la enfermedad”. Algunos lo firmamos, de puño y letra, con testigos y hasta un juez presente, en un libro público. Pero con una idea bastante remota de lo que me significaba. Porque en la práctica, nuestro amor es siempre condicional; responde más realistamente a expectativas tipo: “te aceptaré en la medida de lo que me des: que no engordes, que te tiñas el pelo de otro color, que creas lo mismo que yo, que no me rompas…” Cuando digo “te acepto para lo mejor o lo peor”, la parte que estuvo escondiendo lo peor de mi toda mi vida, por temor a no gustar y ser rechazado, podría correrse del centro y dejar lugar para que muestre mi “peor”. Al pretender más méritos con lo “mejor”, ahí donde antes yo era agradable y atento, ahora me transformo en controlador y exigente....

Un payaso triste de ojos azules

Quiero contar una experiencia personal relacionada con la pintura, vivida esta vez no como facilitador, sino como un hombre de 45 años de edad, al participar en un taller con otras siete personas. Llegué con ganas de pintar la cara sonriente de un payaso. Con energía empecé a pintar la forma oval de la cabeza, la nariz como una pelota roja y los ojos azules lindísimos. Me faltó hacer la boca. La hice y… ¡me aterré! El payaso me estaba mirando con una angustia desnuda. Empecé a borrar esa boca cubriéndola con color blanco. Me sentí pillado cuando mi terapeuta vino corriendo y me preguntó “¿Qué haces?” Molesto con su intervención, contesté con cierta obstinación: “Quiero pintar un payaso alegre. Pero este me mira con angustia.” Ella me miró y dijo: “¿Qué pasaría si sigues pintando este mismo payaso lleno de miedo?” Yo: “No me agrada”. Ella: “Lo sé. Prueba, y si después quieres, puedes borrar esa boca “. Yo, aún molesto: “Bien, voy a ver”. Con pocas ganas miré a mi payaso. Pensé:...

PROCESOS CORPORALES

BITÁCORA  3 DE DICIEMBRE DE 2013 MIRIAM MALDONADO ROMERO Maestría en Psicoterapia Gestalt, 3er semestre TODO ESTÁ EN EL CUERPO Recuperar el cuerpo: el ciclo del movimiento: En la sesión del día de hoy busqué ese ciclo del movimiento en mí, pero no lo pude cerrar, puedo lograr esa consciencia, sentir ese placer, esa situación gratificante que recorre mi cuerpo, pero que pierdo en poco tiempo, no me insensibilizo, sino que me voy a la tristeza, no encuentro en donde esta ese “clic” que me lleva al llanto, no puedo mantener la sensación placentera mucho tiempo, sé que esto efectivamente es una adicción que tengo, pero no logro trascenderla. En esta toma de consciencia, de escuchar a mi cuerpo, me he dado a la tarea de atenderlo, he buscado ayuda y ahora puedo decir que mi hombro ha mejorado, llevo dos semanas casi sin dolor, y aún sigo trabajando en él, Trato de asimilar la experiencia, reconozco que me enoja, que ya no quiero solo experimentar la tris...

Un cuento

Jorge Bucay* Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.  Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó: -¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y umbrío? La flor contestó: -No lo sé. Quizá sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: Intentaré ser fresa de la mejor manera que pueda.             Ahora es tu turno. Estas aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mírate a ti mismo. No hay posibilidad de que...

Bienvenidos a Holanda

Emily Peral Kingsley A menudo me piden que describa la experiencia de criar a un niño con una discapacidad, que intente ayudar a la gente que no han compartido esa experiencia única e imaginar cómo se sentirían. Es así…           Cuando vas a tener un bebé es como planear unas vacaciones fabulosas en Italia. Compras un montón de guías y haces tus maravillosos planes. El Coliseo, El David de Miguel Ángel. Las  góndolas de Venecia. Puede que aprendas algunas frases útiles en italiano. Es todo muy emocionante. Después de meses de ansiosa anticipación, finalmente llega el día. Preparas tus maletas y allá vas. Varias horas más tarde el avión aterriza. La azafata viene y dice: “Bienvenido a Holanda”. -¿Holanda? –dices-. ¿Cómo que Holanda? Yo me embarqué para Italia. Se supone que estoy en Italia. Toda mi vida he soñado con ir a Italia. - Pero ha habido un cambio en la ruta del vuelo. Han aterrizado en Holanda y aquí se debe qu...

De la aceptación

Leny Cortés Aguilar CESIGUE, Xalapa, Ver. ¡Cuánto hablamos de la aceptación, del vivir aquí y ahora, del desapego, de estar aceptando lo que viene tal cual es! … y… sí, cuando la vida nos pone enfrente el desafío de verdaderamente ejercitar todo ello…  es fuerte… Cuando llega el cambio de manera repentina  (bueno, parece ser que generalmente sentimos un cambio así: repentino)…  ESTAR PRESENTE ayuda a pasar los momentos difíciles, a atravesar el duelo, a dejar ir… lo cual no significa que no haya dolor porque despedirse no es fácil, despedirse de la mamá sana y fuerte, independiente; de la mamá que apoya y cuida para recibir a la mamá envejecida, la que se enferma y a la que ahora a una le corresponde cuidar… ya no es quien te protege y te cuida, ahora eres tu quien cuida y protege… con todo amor, pero el cambio no es fácil, no es fácil… de pronto darse cuenta que esa situación no la tenía una en la consciencia,  de que sucedería más temprano que tard...