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Mostrando las entradas con la etiqueta Acompañamiento

Abrazoterapeuta Parte II

Cualquier puede ser abrazoterapeuta. Puesto que la abrazoterapia es una técnica de ayuda que beneficia tanto al terapeuta como a su paciente, los requisitos para ser abrazoterapeuta o para ser paciente son los mismos: existir, simplemente. El abrazo curativo es un proceso beneficioso para la salud de todos los participantes. Pero todo abrazoterapeuta toma sobre sí la responsabilidad de comunicar interés y compasión auténticos. Cualquier abrazoterapeuta calificado podrá desarrollar mejor su habilidad y su confianza aprendiendo el idioma especial de los abrazos. El abrazo curativo nunca transmite mensajes confusos. Por el contrario, siempre expresa con autenticidad quiénes somos y qué sentimos; antes de tocar a otros necesitamos primeramente estar en contacto con nosotros mismos. Cuando las palabras dicen una cosa y el abrazo otra nos sentimos incómodos y confundidos. Un abrazo nunca dice  Tú tienes la culpa  ni  Quiero hacer daño.  Somos individuos complejos...

En qué puedo servirte

Ram Dass y Paul Gorman Estaba buceando lejos de la costa, a alrededor de doce metros de profundidad, solo. Sabía que no debía haber ido solo, pero me sentía capaz de hacerlo y decidí aprovechar la ocasión de disfrutar de semejante aventura. La corriente no era demasiado fuerte, y el agua estaba tan cálida, tan cristalina, tan seductora… Cuándo sentí el calambre, me di cuenta de que había hecho una tontería. No estaba muy asustado, aunque el dolor en el estómago me impedía nadar. Intenté quitarme el cinturón de pesas, pero el calambre era tan intenso que ni siquiera conseguí desabrochar la hebilla. Me estaba hundiendo. Comenzaba a sentir temor; estaba inmovilizado. Miré mi reloj y comprendí que me quedaba muy poco tiempo de aire en el tanque. Traté de masajearme el abdomen. A pesar de que no llevaba puesto el traje de buzo, no lograba enderezarme ni tampoco podía tocar con las manos los músculos contraídos.             En ...

Habitando mi cuerpo

Eduardo Carlos Juárez López Maestría en Psicoterapia Gestalt Nuestra experiencia de un suceso debe llegar a través del sistema sensorial que se extiende por nuestro cuerpo para que la mente la registre (Caldwell, 1999). Reconocer mis sensaciones es algo cada vez más fácil para mí. Hoy sábado noto una resistencia a acordarme de lo sucedido el martes. Cuando la maestra me pidió la sesión pasada que dejara fluir mis sensaciones encontré dolor en la espalda y en las nalgas. Me costaba mucho seguir aquí y ahora porque empezaba a intelectualizar cualquier sentimiento. Al confiar en nuestros síntomas somáticos, escuchamos nuestras palabras, imágenes y sueños acerca del cuerpo para valorar cómo percibimos y organizamos nuestra experiencia (Cadwell, 1999). La maestra pidió que hiciéramos cualquier ruido o movimiento que quisiéramos, yo tenía ganas de emitir algunos ruidos pero me dio pena hacerlo. Me doy cuenta que me siento inhibido cuando hay alguna figura de autoridad que me está ...