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Mostrando las entradas con la etiqueta genciencia

Cómo se sabe lo que pasa en el cerebro cuando tenemos un orgasmo

La pequeña muerte, que decían los poetas franceses, ha sido desentrañada hasta su última pieza por los científicos. Algunos creerán que, así, le arrebatamos su pirotecnia y su magia. Otros, entre los que me incluyo, creerán que de esta manera el orgasmo alcanza una profundidad poética todavía mayor (siguiendo el enfoque proporcionado por Richard Dawkins en su libro Destejiendo el arco iris, de obligatoria lectura para todos los que aún crean que la ciencia no es poesía o que descubrir cómo funcionan las cosas es quitarle la gracia o la magia a esas cosas). Pero nos desviamos. Os hablaba del orgasmo. En los últimos años se han realizado estudios en los que se han conseguido imágenes por escáner del cerebro masculino mientras tenía un orgasmo. Estos estudios arrojan datos inéditos sobre el orgasmo; sin embargo, para su obtención, los sujetos deben pasar por un protocolo que tiene poco de erótico. Imaginaos la situación. Os inmovilizan la cabeza con una cinta muy ceñida para intr...

Alucinar es conveniente para sobrevivir

Afortunadamente no somos esclavos de nuestros sentidos: alucinar es conveniente para sobrevivir Para que sobrevivamos poco importa que nuestros sentidos sean capaces de registrar toda la realidad. Lo importante es que el modelo de realidad que genera nuestro cerebro nos funcione en la vida cotidiana. Las lagunas ya las rellenaremos con fantasías. En este sentido, percibir la realidad o imaginármela no es tan diferente como parece. Cuando vemos una cara se activa la misma área cerebral que cuando la imaginamos. Entonces ¿cómo sabe el cerebro que estoy viendo una cara realmente y cuándo la estoy imaginando? Este problema es aplicable a cualquier cosa de ahí afuera, no sólo a las caras. Las alucinaciones han acompañado al ser humano desde siempre. Sin embargo, poseer un sistema ajustado de modo que las señales sensoriales dominen siempre nuestra experiencia no es lo más acertado. Las señales sensoriales son demasiado poco fiables. Pero lo más importante es que este predominio ...

Cómo se contagia el Mal

El juicio moral que nos permite juzgar a los demás reside en región específica de nuestro cerebro. Y como demuestra una reciente investigación de Neurocientíficos del MIT liderados por Rebeca Saxe, basta con perturbar esa parte del cerebro para que la gente tenga un juicio moral diferente o más laxo. En estudios previos se había mostrado que la región cerebral conocida por unión parietal temporal (o TPJ en sus siglas inglesas) se activaba fuertemente cuando pensamos acerca de las intenciones de los demás, sus pensamientos o creencias, que es el modo que tenemos para deducir si la otra persona está actuando bien o mal (por ejemplo, aquella persona acaba de agredir a otra: ¿ha sido para defenderse, ha sido por odio, ha sido por equivocación, etc.?). En esta nueva investigación se perturbaron temporalmente la actividad de TPJ mediante la inducción de una corriente en el cerebro, inducción que se conseguía gracias a la aplicación de un campo magnético desde el exterior del cráneo. L...

Genios científicos con dificultades para leer y escribir

Tengo un amigo que nunca terminó sus estudios (de hecho le cuesta leer con fluidez) y que cuando habla es algo dislálico, adoleciendo de un vocabulario irregular, donde se mezclan términos pedantes con vulgarismos. Pero lo peor viene cuando escribe. En ocasiones, la gente necesita una piedra Rosseta para descifrar sus jeroglíficos. Por ello, siempre me creí especial cuando estaba con él: yo era capaz de ver un sustrato interesante en aquel guirigay, decodificaba cierta clase de poesía en su jerigonza altisonante. Con esto quiero decir que, a pesar de su evidente dislexia, siempre me pareció un tipo que razonaba a un nivel por encima de la media. Recientemente, la neurociencia parece estar hallando cada vez más pistas sobre una posible relación entre la genialidad y la dislexia. Por ejemplo, genios de la ciencia como Thomas Edison, Leonardo da Vinci o Albert Einstein podrían haber padecido diferentes grados de dislexia. Edison, debido a ello (y también a su mala salud) ni siquie...

Cómo nació la lectura

Leer es una actividad muy propia del ser humano actual, pero es relativamente reciente. El posar nuestros ojos sobre pulpa de árbol prensada y manchada por miles de insectos de tinta tiene muy poco de natural. De hecho, tan poco de natural que gags como el que vi el otro día en un capítulo de Family Guy no parecen tan exagerados: Brian le dice a una chica mona pero tonta que ha escrito un libro. ¿Qué? responde ella. Un libro, como una revista pero con más páginas. ¿Ein? Es como Internet pero hecho con árboles. Sin embargo, la lectura ha cambiado nuestra historia como especie. Pero ¿cómo sucedió la primera vez? Según el neurocientífico francés Stanislas Dehaene, los primeros humanos que inventaron la escritura, y de paso el cálculo, pudieron hacerlo gracias a lo que él denomina “reciclado neuronal”. Es decir, que según Dehaene, nuestra capacidad para reconocer palabras escritas usa, evolutivamente hablando, el antiguo sistema de circuitos de la especie especializado en el reco...

Todo lo que pasa en una conversación de cuatro segundos y medio

Solemos vivir completamente ajenos a innumerables influencias que sólo registra nuestro inconsciente. La mejor manera de ejemplificar ésto es escudriñar todo lo que ocurre en una conversación sólo durante cuatro segundos y medio. Eso es lo que hizo William Condon en la década de 1960. Condon se dedicó a estudiar durante (atención) un año y medio un fragmento de cuatro segundos y medio de una grabación en video de una conversación. En ella, una mujer le dice a un hombre y a un niño, mientras están cenando: “Deberíais venir todas las noches. Hacía meses que no teníamos una cena tan agradable.” Bien, yo, en clase de literatura, he llegado a escribir análisis de cuatro páginas para un simple poema de 4 líneas. Pero dedicar año y medio a desgranar una conversación tan corta y simple, seccionando la película en fotogramas, cada uno de los cuales representaba un cuarentaicincoavo de segundo, ¿no suena exagerado? Lo es si pensamos en una conversación entre personas como lo que vemos...