La pequeña muerte, que decían los poetas franceses, ha sido desentrañada hasta su última pieza por los científicos. Algunos creerán que, así, le arrebatamos su pirotecnia y su magia. Otros, entre los que me incluyo, creerán que de esta manera el orgasmo alcanza una profundidad poética todavía mayor (siguiendo el enfoque proporcionado por Richard Dawkins en su libro Destejiendo el arco iris, de obligatoria lectura para todos los que aún crean que la ciencia no es poesía o que descubrir cómo funcionan las cosas es quitarle la gracia o la magia a esas cosas). Pero nos desviamos. Os hablaba del orgasmo. En los últimos años se han realizado estudios en los que se han conseguido imágenes por escáner del cerebro masculino mientras tenía un orgasmo. Estos estudios arrojan datos inéditos sobre el orgasmo; sin embargo, para su obtención, los sujetos deben pasar por un protocolo que tiene poco de erótico. Imaginaos la situación. Os inmovilizan la cabeza con una cinta muy ceñida para intr...