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Mostrando las entradas con la etiqueta desarrollo autoestima

La historia del capullo

Como una manera de enfatizar la importancia del desarrollo de la autoestima de los niños, deseo relatar la historia del capullo. Cada niño es como un árbol joven que necesita sol, lluvia, insectos, aves y nutrientes de la tierra, para crecer fuerte y saludable. En primavera, los capullos aparecen en el árbol. Cada niño produce muchos capullos. El florecimiento de los capullos depende parcialmente de la inversión de los padres en el niño y su habilidad de nutrir estos vulnerables capullos bebés. Algunas veces los capullos se abren por un momento solamente, como cuando el niño toma una lección de violín y dice que lo odia. Algunas veces, los capullos se abren por más tiempo, como cuando el niño se interesa en los animales y con el apoyo de los padres, ese interés se convierte en parte de su vida, con terrarium peces, perros o gatos. Ese capullo puede que se cierre en la adolescencia o más tarde. Algunos otros, sin embargo, permanecen abiertos toda la vida. Tilly, de segundo grad...
Etiquetas Angela Tormo “No digo que no debamos amar a los padres, porque también se puede amar a personas que nos han perjudicado sin querer. Hay padres a los que en realidad no se puede amar y otros bastante amables, aunque hayan cometido muchas equivocaciones”. (Erich Fromm) A veces los niños tienen conductas indolentes, sucias, agresivas… pero llamarles vago, guarro o pegón no contribuirá a erradicar ese comportamiento, sino todo lo contrario. Mientras se conserve la etiqueta de esa incapacidad, se tiene una disculpa hecha a medida para evitar el esfuerzo. Se mantendrán en ella pues pensarán: “si creen que soy un vago ¿para qué me voy a esforzar?” esto es la profecía autocumplida. El concepto que los padres tienen de sus hijos es captado rápidamente por estos y condicionará sus sentimientos personales y su conducta. Las etiquetas son muy fáciles de poner pero muy difíciles de quitar. En la familia se refuerza muy poco el comportamiento adecuado de los niños y se presta at...
Comparaciones Angela Tormo “Es imposible la salud psicológica, a no ser que lo esencial de la persona sea fundamentalmente aceptado, amado y respetado por otros y por ella misma”. (Abrahan Maslow) Hay un dicho popular que reza “Las comparaciones son odiosas”, y efectivamente así es. No hay nada que sea más deleznable y artificioso que una comparación porque nadie puede ser comparado con nadie, ni siquiera los hermanos gemelos que son los que más genes comparten y sitúan en el mismo ambiente desde el nacimiento, todo lo cual podría hacerlos más parecidos pero nunca iguales. Cada persona es un ser único e irrepetible, con permiso de la clonación. ¡Claro que los hijos son diferentes! Precisamente hay que valorar y respetar esa diferencia que los hace sujetos únicos. Es posible que un niño no sea tan brillante en matemáticas como su hermano, su prima, su amigo, pero seguro que tiene otras capacidades en las que pueda sobresalir: la música, el dibujo, los deportes… Cuando...