Después de su trabajo hay reacciones diversas, muy llenas de empatía o, al contrario, de agresividad. Yo expreso por mi parte, un rechazo violento frente a Martine, quien me parece dura y no disponible. Serge me invita a decírselo cara a cara, a hablarle directamente, más que hablar de ella al grupo. ¡Demasiado difícil! adorno, reparo, arreglo. Vale más ¡que me dirija a un cojín! Yo . -¡Y bien! Tú ves (al cojín), yo detesto tu mundo, ¡yo llamo a eso una mistificación! ¡Ya me han hecho eso! Detesto que se crean fuertes, ¡cuando realmente no es cierto! Detesto que crean poseer la verdad. ¿Sabes lo que tengo ganas de hacerle a tu verdad? Triturarla, aplastarla. Serge . -¡Hazlo en lugar de decirlo! Agarro entonces el cojín, lo tuerzo, lo piso, lo pateo y lo arrojo. Pero voy a recogerlo, ¡no he terminado de expresar mi cólera! Lo trituro, ¡lo muerdo con...