Una persona sana que está creciendo acepta la condición humana de debilidad. "Las personas son productoras de errores, y yo soy una de éstas. Por eso ponen gomas en los lápices, ¿sabes?”. Las personas sanas, que están creciendo, también son buenos comunicadores porque están dispuestos a compartir de una manera abierta y sincera. Comparten no sólo la luz y lo brillante, sino también el lado débil y herido de sí mismas. A partir de nuestro primer descubrimiento del lenguaje, sentimos la tentación de usarlo no para expresar y revelar nuestro verdadero yo, sino para fingir y manipular la realidad. Cuando niños, nos recompensaban por nuestra autoproclamada bondad. "Fui un niño bueno todo el año, de verdad, Santa Claus”. También aprendemos a utilizar la manipulación de las lágrimas para conseguir atención. Más tarde en la vida, el mal uso del lenguaje puede tomar proporciones más serias cuando decimos a la gente que la...