Las pesadillas son más frecuentes en los momentos decisivos que en las épocas más estables. Son un indicio de la conmoción interior que acompaña los períodos de transición, incluso los positivos como el matrimonio, el embarazo y la gr aduación. Se trata de sueños terribles que nos apabullan y nos hacen despertar. Ernest Hartmann, psicoanalista que se destacó en la investigación de las pesadillas, sostiene que éstas son sencillamente “algo que viene de adentro y despierta a la persona con un sentimiento de miedo”. Precisamente porque nos despiertan (y es preciso estar desvelado para recordar los sueños) recordamos una proporción mayor de pesadillas. Quizá tengamos la impresión de que el mundo onírico es el reino de las pesadillas, sobre todo cuando nos toca vivir una época difícil. Pese a lo mucho que nos hacen sufrir, son una de las fuentes más directas de autoconocimiento, pues nos brindan una visión desnuda y sin censura de los temas que más nos inquietan. En los momentos...