Eduardo Carlos Juárez López Bitácora 10 Bioenergética Egresado de la Maestría en Psicoterapia Gestalt Creo firmemente que el cuerpo es un templo y como tal debe ser honrado. Al comenzar me preocupaba que mis manos estuvieran frías (miedo) pero poco a poco empezaron a calentarse. Me di cuenta que al tocar también estaba siendo tocado, procuré tocar suavemente cada parte del cuerpo de mi compañero. Aunque no era un masaje propiamente busqué que aunque me moviera alguna de mis manos siempre estuviera en contacto con el cuerpo, esto es algo que me gusta de mi masajista, que procura hacer lo mismo y me hace sentir acompañado en todo momento. Cuando me tocó a mí recibir el contacto con mis compañeros me gustó que fueran dos lo que me iban a tocar, hasta me quité el suéter para sentir más sus manos y su piel. Esto me dice que me gusta el contacto con las personas aunque conozco las maneras en que lo evito. Al momento no sentí que fueran dos personas sino dos manos grandes las q...