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Mostrando las entradas con la etiqueta ira

Usar la ira positivamente

Es común que las personas repriman su ira, agresión y hostilidad interna; la consideran desagradable, indigna e incluso un fracaso moral o un revés espiritual. No se dan cuenta de que la ira reprimida no pierde su energía y que, si no es reconocida y trabajada, se manifiesta de formas perjudiciales para la salud y el progreso en general. La intención que está detrás de la ira es negativa, y tendrá consecuencias negativas aunque no se exprese. Un enfoque provechoso es ver la energía de la ira de manera positiva y utilizarla para catalizar las ambiciones y acciones de una forma útil. Por ejemplo, digamos que estamos enfadados con nuestro jefe. Estamos resentidos. Nunca reconoce nuestras habilidades o esfuerzos. Pero sabemos que no es prudente expresar la ira y el resentimiento, pues es probable que ello derivara en la pérdida de nuestro trabajo o, por lo menos, provocaría el resentimiento del jefe durante mucho tiempo. En el mejor de los casos, la expresión de la ira daría lugar...

Cómo su niño interior contamina su vida

La persona... aquejada por una vieja pena dice cosas que no son pertinentes; hace cosas que no dan resultado; no puede hacer frente a los problemas, y soporta terribles sensaciones que no tienen nada que ver con el presente. Harvey  Jackins . No podía creer que yo pudiera actuar de manera tan infantil. Tenía 40 años de edad y había rabiado y gritado hasta que mi esposa, mis hijastros y mi hijo se aterrorizaron. Entonces abordé mi automóvil y me alejé de ellos. Después me encontré allí sentado, solo, en un motel a la mitad de nuestras vacaciones en la Isla Padre. Me sentía muy solo y avergonzado. Cuando intenté analizar los sucesos que precedieron a mi partida, no pude sacar nada en claro. Estaba confundido. Fue como despertar de una pesadilla. Más que nada, deseaba que mi vida familiar fuera agradable, amorosa y sincera. Pero éste era el tercer año en que había yo estallado en nuestras vacaciones. En otras ocasiones ya había perdido el control, pero nunca antes me...