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Mostrando las entradas con la etiqueta respeto

Ser profesor

          Elegí enseñar en Battersea, un barrio proletario que la mayoría de los profesores nuevos evitaba —pero yo había sido cartero ahí y me gustaba el sector.           Mis nuevos colegas me desconcertaban. “Nunca digas que eres ‘ profesor’”decían. “¡Si en el bar descubren que eres profesor, todos se alejarán!”. ¡Era verdad! Yo creía que los profesores eran figuras respe­tadas, pero en Battersea eran temidos u odiados. Me agradaban mis colegas, pero tenían una actitud colonialista hacia los niños; se referían a ellos como el “pobre ganado” y les disgustaban precisamente aque­ llos que yo consideraba más inventivos. Si un niño es creativo, lo más probable es que sea más difícil de controlar, pero esa no es razón para rechaz arlo. Mis colegas tenían una mala auto-imagen: una y otra vez les oía decir: “Un hombre entre niños; un niño entre hombres”, cuando describían su condición. Llegué a darme c...

Ser amoroso

David Spengler Ser amoroso, a veces, parece una tarea demasiado grande. ¿Cómo se hace para serlo? ¿Y qué significa ser así? En realidad, muchas veces esto se reduce a una pregunta tan simple como: ¿Puedo tener aprecio por ti? ¿Puedo ser atento? ¿Puedo respetarte? ¿Puedo tratarte con integridad? Pensamos que el amor es una actitud, y a veces nos esforzamos para conseguirla, pero de muchas maneras el amor es un comportamiento.  Es lo que hacemos. ¿Cómo es comportarse en forma cariñosa? Veamos. En una de las historias más fascinantes de Los Caballeros del Rey Arturo, sir Gawain accede a casarse con Ragnall, una mujer terriblemente fea, a cambio de que ella le cuente al rey un secreto que salvará a este de la muerte. La boda se realiza, y todo el reino siente compasión por ese hermoso y valiente caballero que se casa con alguien tan espantoso, tanto por su aspecto como por sus modales. Después que los esposos se retiran a sus aposentos, ella se excusa para cambiar de vestido...