Como los padres no se sienten conformes con sus hijos o con ellos mismos, suelen recurrir a ciertos mecanismos de defensa, en especial a los de proyección y negación. Proyección Muchos padres se enojan con las maestras, con la directora del colegio, con el mundo externo. Este enojo esconde mucho dolor ante lo que otras personas le muestran de su hijo. A veces la ira se prolonga en el tiempo, se rigidiza y resulta estéril porque no lleva a ningún cambio. Rigidizar significa que cada vez que los otros te señalan algo que no te gusta sobre tu hijo, lo atribuyes a hechos externos a él. ¿Te sucede esto a ti? Si te sucede a menudo, debes saber que algo te está pasando, que no quieres ver rasgos o conductas que te resultan dolorosas. La rabia contra la maestra o el colegio tapa el dolor por el hijo que no se está mostrando como lo imaginaste, como deseaste que fuera. Este mecanismo se llama proyección. El padre, ante el dolor, proyecta, ...