Estuve un fin de semana en un curso introductorio que de principio se me hizo raro ya que de repente ví muchas personas sentadas en un cojín, esto rompió ciertos esquemas en mí (lo que continuó hasta el final del curso). Después con el pasar de las horas me fui sintiendo cada vez más a gusto porque el ambiente fue bastante amigable. Roberto Manos entrelazadas, brazos acogedores, dinámicas conmovedoras caracterizaron a esta nueva familia, donde cada uno de sus miembros aportamos algo, un algo particular, individual que fue indispensable para alcanzar el propósito de nuestro grupo: aprender a vivir para servir con el corazón. Rocío ..Sentí que hay personas preocupadas por rescatar la parte humana, l cual había yo perdido. …con el poco tiempo de haberlo vivido el fin de semana, pude llevarlo a mi casa con mi esposo y mi hija y noté un cambio positivo en mi y en ellos. Ana Lo más relevante fue el vivir profundamente la emoción de haber sido ayudado en la dinámica de los “ojos ve...