Un estudiante de psicología que estaba terminando la carrera se debatía interiormente debido a la perdida que supondría la muerte de su abuelo, el cual había contribuido a su educación y estaba gravemente enfermo. Según dijo, parte de su conflicto residía en la decisión de aplazar su último año de estudios para pasar más tiempo con él. Pero también se sentía impelido a terminar la carrera en aquel momento, porque estaba aprendiendo mucho sobre de la vida. — Lo que estoy aprendiendo ahora en la facultad — explicó — , me está ayudando de verdad a crecer como persona. — Si quieres crecer como persona y aprender, debes darte cuenta de que el universo te ha matriculado en un curso de posgrado de la vida llamado “pérdida” — le respondí. Al final perdemos todo lo que tenemos; sin embargo, lo que de verdad importa no se pierde nunca. Nuestras casas, coches, empleos y dinero, nuestra juventud e incluso nuestros seres queridos son solo un préstamo. Como todo lo demás, nuestros se...