Geneen Roth Melisa tiene 44 años. Tiene un marido, una hija, empleo, una casa en las montañas, y un amante casado. Su amante, así como su padre, siempre está amenazando con dejarla. Su amante, así como su padre, es alguien a quien espera, con quien desea pasar su vida, cree que la salvará de su miserable cotidianidad. Está convencida que si estuviera casada con su amante y no con su esposo, estaría sexualmente satisfecha, sería comprendida y apreciada en su complejidad, de la misma manera que estaba convencida de que si hubiera vivido con su padre, habría sido una aventura maravillosa –una vida sin lágrimas, castigos o tareas- Melisa dice que quiere vivir con su amante. Su amante dice que no sabe lo que él quiere. A veces le dice que va a dejar a su esposa, y otras le dice que lo mejor es que se olviden uno del otro, y otras veces le dice que no puede vivir sin ella. Melisa espera. Melisa sabe esperar. Ella pasó 15 años esperando hablar con su papi perfecto de nuevo. Si M...