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Cómo su niño interior contamina su vida

La persona... aquejada por una vieja pena dice cosas que no son pertinentes; hace cosas que no dan resultado; no puede hacer frente a los problemas, y soporta terribles sensaciones que no tienen nada que ver con el presente. Harvey  Jackins . No podía creer que yo pudiera actuar de manera tan infantil. Tenía 40 años de edad y había rabiado y gritado hasta que mi esposa, mis hijastros y mi hijo se aterrorizaron. Entonces abordé mi automóvil y me alejé de ellos. Después me encontré allí sentado, solo, en un motel a la mitad de nuestras vacaciones en la Isla Padre. Me sentía muy solo y avergonzado. Cuando intenté analizar los sucesos que precedieron a mi partida, no pude sacar nada en claro. Estaba confundido. Fue como despertar de una pesadilla. Más que nada, deseaba que mi vida familiar fuera agradable, amorosa y sincera. Pero éste era el tercer año en que había yo estallado en nuestras vacaciones. En otras ocasiones ya había perdido el control, pero nunca antes me...

La historia del capullo

Como una manera de enfatizar la importancia del desarrollo de la autoestima de los niños, deseo relatar la historia del capullo. Cada niño es como un árbol joven que necesita sol, lluvia, insectos, aves y nutrientes de la tierra, para crecer fuerte y saludable. En primavera, los capullos aparecen en el árbol. Cada niño produce muchos capullos. El florecimiento de los capullos depende parcialmente de la inversión de los padres en el niño y su habilidad de nutrir estos vulnerables capullos bebés. Algunas veces los capullos se abren por un momento solamente, como cuando el niño toma una lección de violín y dice que lo odia. Algunas veces, los capullos se abren por más tiempo, como cuando el niño se interesa en los animales y con el apoyo de los padres, ese interés se convierte en parte de su vida, con terrarium peces, perros o gatos. Ese capullo puede que se cierre en la adolescencia o más tarde. Algunos otros, sin embargo, permanecen abiertos toda la vida. Tilly, de segundo grad...

Las tres formas en que los niños aprenden

Yo sostengo que los niños aprenden de sus padres en tres formas, de las cuales los padres normalmente sólo toman una en cuenta y se centran en ella. Primero, los niños aprenden de la naturaleza de las relaciones que los padres desarrollan con ellos. Esta es la forma en que la mayoría de los padres piensan, se concentran en ella y comprenden el impacto que tiene en el desarrollo de sus hijos.     Segundo, los niños observan la forma en que sus padres interactúan entre ellos, y de esta manera aprenden sobre relaciones íntimas. Al observar la forma en que sus padres se tratan uno al otro, los niños aprenden lo que significa estar casados, ser amigos, estar en una re- lación. Aprenden a involucrarse en el conflicto, así como otras ideas y habilidades de las relaciones interpersonales. Los padres a menudo toman esto a la ligera y no le dan suficiente importancia a la forma en que interactúan uno con el otro y cómo esto afecta a sus hijos. El pa- rentaje no sólo implica l...

Lo que el amor no necesita

 Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja   El amor no necesita mártires, ya para eso está el Pipila.  Ni super héroes que rescaten gente, ya para eso está Marvel.  Ni víctimas aguantadoras...ya para eso está medio México.  No necesita actrices de Televisa, ya para eso está la Gaviota.  No necesita guiones armados, ya que es una construcción en proceso...es fresco;  el amor no necesita conservadores artificiales puesto que su propios recursos lo mantienen vivo.  El amor no necesita de drogas, le alcanza y le sobra con sus propios neurotransmisores.  Entonces ¿Qué necesita el amor? ¿Qué merece el amor? El amor necesita personas responsables. Merece personas responsables. Que se hagan cargo de ellas mismas y se compartan con su pareja. Q ue sepan que el amor es una construcción y no una sopa maruchan que se hace en dos minutos. Que sepan que el amor en pareja ...

Hay de dolores a dolores

Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja En el catálogo de los dolores encontramos una gran variedad… El dolor de un raspón que surge unos segundos después del golpe; otros que están escondidos, esperando cualquier señal para salir a hacerse notar. Hay dolores mudos; otros son payasos…de esos que prefieren pasar como risa para no llorar. Hay dolores por muertes, que a veces son negados, otras veces despreciados y otras tantas rechazados. Hay otros dolores que son como tumores benignos, que están ahí pero realmente no estorban o hacen algún daño. Hay dolores repentinos, provocados y otros tantos necesarios. Hay otros que se cargan cual mochila o bultos del mercado. Dolores que van gritando…como grita aquel niño que vende periódicos. Hay dolores aplazados y otros sin fecha de caducidad. Hay de dolores a dolores. El dolor de eliminar algo que al mismo tiempo matará algo en ti. Ese es un gran dolor. Dolores sor...

La falta de memoria del amor

“¿Por qué no dejas nunca de hablar de mis pasados errores?”, le preguntó el marido a su mujer. “Yo pensaba que habías perdonado y olvidado”. “Y es cierto. He perdonado y olvidado”, respondió la mujer. “Pero quiero estar segura de que tú no olvides que yo he perdonado y olvidado”. Un diálogo: El discípulo: “¡No te acuerdes de mis pecados, Señor!”. El Señor: “¿Pecados? ¿Qué pecados? Como tú no me los recuerdes… Yo los he olvidado hace siglos”. El amor no lleva cuenta de las ofensas. Referencia Bibliográfica Mello,A. (1982).  El canto del pájaro. México: Sal Terrae. págs. 159.

No cambies

Durante años fui un neurótico. Era un ser angustiado, deprimido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era. Y yo me ofendía aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara. Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo y no podía sentirme ofendido con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado. Pero un día me dijo: “No cambies. Sigue siendo tal como eres. En realidad no importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte”. Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música: “No cambies. No cambies. No cambies… Te quiero…”. Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡oh maravilla!, cambié. Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar...

Hacer a la otra persona y a la relación lo más importante en tu vida.

Miguel y Catalina habían estado casados por veinticinco años. Ambos eran exitosos en su profesión, con cuatro hijos que se llevaban varios años de separación. Miguel y Catalina eran padres maravillosos que veían por sus hijos y acudían a todas sus actividades. Habían hecho un gran trabajo con los hijos, y todos iban muy bien. Sin embargo, gradualmente, a través del tiempo su relación se fue centrando exclusivamente en los hijos. Raramente salían los fines de semana, y si lo hacían, iban con otras parejas cuyos niños eran amigos de los suyos, o iban a funciones y actividades dirigidas a niños. Casi no pasaban tiempo solos, no manejaban conflictos y no pensaban sobre lo que su relación necesitaba. Pensaban que eran  felices y se sentían muy orgullosos por los logros de sus hijos. Pero había un gusano escondido en la manzana de Miguel y Catalina. Algo estaba pasando en su relación y ni siquiera lo registraron debido a que al principio era muy vago. Debido a que no había...