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UN DERECHO INACCESIBLE



            Guadalupe Amescua
Directora
CESIGUE


Según los Derechos del Niño, promulgados desde 1959 por Naciones Unidas, todos los niños tienen derecho a tener acceso a servicios de salud.  Sin embargo, en nuestro país, en nuestro Estado, aquí muy cerca de nuestra ciudad esto no es así.
El sábado pasado estuvimos para llevar a cabo nuestro programa DeMaNO (Desarrollo de madres y niños en Ocotepec). Ya íbamos a empezar la actividad, Yolanda se acerca y me dice muy tímida y viendo hacia el suelo, que si la puedo llevar a Ayahualulco.
-          ¿Cuándo nos vayamos de regreso? – le pregunto.
-          No, ahorita
Me enseña su blusa toda manchada de sangre.
-          ¡qué te pasó!
-          A mi nada, es mi niña, se sale mucha sangre por la nariz y por boca
Vamos corriendo a su casa, a recoger a Jazmin, una chiquita de cuatro años, y junto con Mica, su cuñada y Juanita vamos al médico en Ixhuacán.   
-          Y van a ir al Centro de Salud? -  les pregunto
-          No, a un particular
-          ¿Y eso por qué?
-          Uy maestra, si viera usted que en el Centro de Salud luego no nos atienden, además hoy es sábado y no dan servicio.   El otro día llevé a mi mamá, era jueves, y la doctora no la quería atender, pues dice que ese día no le toca dar consulta, dizque porque tienen que ir a comunidad.    Yo le dije que le dolía mucho la cabeza, y la doctora dijo que al fin que eso ni era importante.  Se dio la vuelta y no quiso atendernos, hasta que le dije que si no nos atendía la iba a reportar.   Así son, por eso, cuando hay urgencia mejor vamos a un particular.
El médico de Ixhuacan es bueno, les cobra poco y en ocasiones hasta les da la medicina.  Pero aun así, la mayoría de las veces no tienen suficiente dinero para pedir la consulta.  Juanita me comenta que su hijo, que ha tenido mucho dolor de estómago, y que el doctor le dijo que era de una infección intestinal, no ha podido terminar el tratamiento, pues “cada vez hay que pagar de 200 a 300 pesos con todo y medicina, y pues no tenemos, así que ya se le irá pasando solo”.
Así seguimos platicando en la sala de espera, mientras el doctor atendía a Jazmin.  Las historias son interminables, de la falta de atención, y de la falta de recursos.  Mala combinación!!  Además, si se enferman de noche, o en fin de semana, no pueden salir de la comunidad –o quienes tienen camioneta les cobran bien caro-  y muchas veces pueden salir hasta que ya el niño se ha puesto grave, o incluso es demasiado tarde.
Sale Yolanda con la niña en brazos, ya más tranquila y con su medicina, no le alcanza el dinero que ella lleva.
Yolanda tiene 7 hijos, el mayor de 13 años.  Su marido se fue a trabajar a Puebla y ya no regresó.  Ahora ella está sola con sus hijos.  Hace unos meses se fue a la pizca de tomate para traer algo de dinero, pero si se va no tiene quien se encargue de sus hijos, los cuida la hija mayor de 11 años.  Y si se queda, no tiene para darles de comer. 
Aunque en el pueblo está su mamá y su cuñada Mica, pero ellas no pueden realmente cuidar de sus hijos, pues ya bastante tienen con los suyos.
Al dejar a Yolanda, Juanita me dice:  “Oiga maestra y no podrá ayudarle a conseguir una despensa para Yolanda, aunque sea una vez al mes, es que realmente a veces no tienen que comer…..”

Diciembre 2012

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