... Las manos que no quiero estrechar son las que firman las leyes que no puedo obedecer. Ariel Rot Cierta noche me acosté pensando en el pecado, en cómo afectaba mi vida (si es que la afecta) y sobre todo reflexionando cómo vivo esta idea que, de entrada, pareciera sólo repercute de manera fuerte en alguien que tiene una vida religiosa activa. Desde el punto de vista religioso (y más concretamente el católico) el pecado es la predisposición del ser humano al mal pudiendo, por una parte, sucumbir a los deseos propios del cuerpo lo que traería la muerte espiritual condenando al ser a la nada o al castigo eterno. Desde el punto de vista filosófico el pecado es una transgresión del orden de la vida, es decir la afectación por un fin egoísta o la alteración de un orden de vida sin la contemplación consciente y reflexiva de lo que mis actos pueden provocar; en este sentido podemos separarlo en cuatro categorías, en el sentido religioso tenemos al pecado original que es la falta de A...