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Hacer a la otra persona y a la relación lo más importante en tu vida.

Miguel y Catalina habían estado casados por veinticinco años. Ambos eran exitosos en su profesión, con cuatro hijos que se llevaban varios años de separación. Miguel y Catalina eran padres maravillosos que veían por sus hijos y acudían a todas sus actividades. Habían hecho un gran trabajo con los hijos, y todos iban muy bien. Sin embargo, gradualmente, a través del tiempo su relación se fue centrando exclusivamente en los hijos. Raramente salían los fines de semana, y si lo hacían, iban con otras parejas cuyos niños eran amigos de los suyos, o iban a funciones y actividades dirigidas a niños. Casi no pasaban tiempo solos, no manejaban conflictos y no pensaban sobre lo que su relación necesitaba. Pensaban que eran  felices y se sentían muy orgullosos por los logros de sus hijos. Pero había un gusano escondido en la manzana de Miguel y Catalina. Algo estaba pasando en su relación y ni siquiera lo registraron debido a que al principio era muy vago. Debido a que no había...

Esperando que llegue el amor

Geneen Roth Melisa tiene 44 años. Tiene un marido, una hija, empleo, una casa en las montañas, y un amante casado. Su amante, así como su padre, siempre está amenazando con dejarla. Su amante, así como su padre,  es alguien a quien espera, con quien desea pasar su vida, cree que la salvará de su miserable cotidianidad. Está convencida que si estuviera casada con su amante y no con su esposo, estaría sexualmente satisfecha, sería comprendida y apreciada en su complejidad, de la misma manera que estaba convencida de que si hubiera vivido con su padre, habría sido una aventura maravillosa –una vida sin lágrimas, castigos o tareas- Melisa dice que quiere vivir con su amante. Su amante dice que no sabe lo que él quiere. A veces le dice que va a dejar a su esposa, y otras le dice que lo mejor es que se olviden uno del otro, y otras veces le dice que no puede vivir sin ella. Melisa espera. Melisa sabe esperar. Ella pasó 15 años esperando hablar con su papi perfecto de nuevo. Si M...

Quiero ser un papá perfecto

Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja "Quiero ser un papá perfecto"...qué bueno. Qué bien. Querer ser un papá perfecto es una hazaña que puede exigir mucho a quien la quiere llevar a cabo e incluso frustrante...y más cuando dentro de esa perfección piensan que no deben cometer errores. Ahí la hazaña se vuelve imposible...y qué bueno. ¿Quieres ser un papá "perfecto"? Empieza siendo capaz de reconocer cuando te equivocaste o tomaste una decisión que no fue la mejor en torno a la crianza de tu hijo: algún grito...algún castigo mal colocado...alguna crítica o algún límite no puesto. Después, acércate y enséñale como él puede afrontar sus propios errores. Enséñale a través de tu "lo lamento" y tu "me equivoqué". Eso te hará, un gran papá.  Tu perfección estará en tu imperfección y tu habilidad de reconocerla.

Lo agridulce de la melancolía

Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja En la comida se encuentra lo que sabe dulce, lo salado, lo picoso y algunas veces de mala suerte, se encuentra lo echado a perder.   Hay quienes se atreven a combinar sabores, como el agridulce. Suenan opuesto, lo cual hace más curioso que se puedan combinar.  Eso pasa con la melancolía. Es la combinación de una alegría terminada con un recuerdo dosificado. Es la sensación de haber vivido algo que pareciera ya no ser.   Es un "ya fue" de la mano con un "qué bueno que fue". En la melancolía encuentras el amarillo y el gris. La risa y el llanto. Y sentirlos ambos a la vez es retador; es osado; irreverente. En la melancolía encuentras lo que fue y ya no es; lo que es y no será; algún deseo abortado, algún sueño apalabrado...algún ideal cambiado. Por lo tanto. Dichosa o dichoso de sentirla porque querrá dec...

Que el amor siempre habite en ti...

Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja Que el amor siempre habite en ti...ya sea en un recuerdo, en una caricia del día o en una ilusión por nacer. Que el amor siempre habite en ti...ya sea en la cicatriz, en la herida o en la cura. Que el amor siempre habite en ti...en el caos, en el acomodo o en el orden. Que el amor siempre habite en ti... en el perdón, en la soberbia o en la ceguera. Que el amor siempre habite en ti... en el invierno, a las 4:00 am o bajo la luna. Que el amor siempre habite en ti... cuando suena el despertador, cuando suena el claxon, cuando alguien grita. Porque si el amor habita en ti cuando ocurre todo eso, tu vida será mejor... tu vida no carecerá de problemas; pero tu vida será mejor. Si habita en ti en un recuerdo, significa que ya viviste el amor.  Si habita en ti en una herida, sanará sin que se infecte. Si habita en ti en el orden, apreciarás lo que vives. ...

Más que un juguete

Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja El juguete es más que el bebé de plástico o unas piezas para armar. El juguete será el objeto, el medio a través del cual un niño se desarrolla. No es solo el que la niña quiera un bebé de plástico; quiere verse como cuidadora, como mamá. No es solo que el niño quiera unos cubos, quiere desarrollarse como creador de algo. No es sólo una caja de lavadora, es la necesidad de sentirse en un refugio o transporte que lleve lejos a otro lugar interno. Entonces el juguete es mucho, mucho, mucho más que solo un objeto. A lo mejor ahora entenderás más el apego de los niños a sus juguetes, sus reacciones cuando sin mayor razón se los quitan; su dolor cuando se rompen; su nostalgia cuando lo recuerdan. Entenderás ahora más la ilusión de la lista de navidad y la enorme fe con la que lo piden al soplar las velas. Mediante el objeto del juguete un niño acomoda s...

De las cosas que no se pueden hacer al mismo tiempo…

Psict. Diana Loyo Rodríguez Maestría en Psicoterapia Infantil Especialidad en terapia de pareja Hay cosas que simplemente no se pueden hacer al mismo tiempo.  Por ejemplo. Estornudar y mantener los ojos abiertos...inténtenlo. Van a parpadear. Otro ejemplo, dicen los grandes, es que no se puede chiflar y comer pinole. Yo ese no lo s é a ciencia cierta...ustedes me dirán.  En fin... el ejemplo que yo quiero exponer es el de: atacar y escuchar.  Si estás atacando, da por hecho que no estás escuchando... y si escuchas, si realmente escuchas… no atacarás.

Sueños y existencia (Parte II).

Desde ahora en adelante voy a poner el acento sobre el trabajo de los sueños. En el sueño encontramos todo lo necesario, ya sea en su perímetro o en su ambiente. La dificultad existencial, la parte que falta a la personalidad, están todas en el sueño. En cierto modo es un ataque frontal al seno de la propia no-existencia. El sueño es una excelente oportunidad para encontrar los hoyos en la personalidad. Aparecen como vacíos, como espacios huecos, y al acercarse a estos hoyos viene la confusión y el nerviosismo. La experiencia espantosa, la expectación “Si me acerco a esto habrá un catástrofe. Seré una nada”. Ya he hablado acerca de la filosofía de la nada. Este es el impasse , donde evitamos, donde nos viene la fobia. Súbitamente se ponen somnolientos o recuerdan que tiene algo muy importante que hacer. Si trabajan  sus sueños es mejor hacerlo con alguien que les pueda mostrar dónde están ustedes evitando. Entender un sueño significa darse cuenta de cuando se esta evitando l...